El mareo en la navegación a los glaciares es poco frecuente. El Lago Argentino es un lago de agua dulce, sin mar de fondo ni oleaje oceánico, y los catamaranes apoyan sobre dos cascos, lo que los hace muy estables. Con viento fuerte puede haber algo de movimiento en tramos abiertos, pero se maneja bien con unos cuantos cuidados simples.
Navegamos el Lago Argentino todos los días desde 1980 y la pregunta llega siempre, sobre todo de quienes se marearon alguna vez en el mar. Te contamos cómo se comporta el lago, cómo son nuestros barcos y qué hacer si sabés que sos sensible.
¿Por qué el Lago Argentino no se mueve como el mar?
El mareo en un barco lo provoca, sobre todo, el movimiento largo y repetitivo del oleaje oceánico: el barco sube y baja durante horas y el oído interno no logra acomodarse a lo que ven los ojos. En el Lago Argentino ese tipo de ola no existe. No hay mareas ni mar de fondo; lo que hay es ola de viento, más corta, que se forma cuando sopla fuerte sobre superficies abiertas.
Además, buena parte de la Navegación Todo Glaciares transcurre por el Brazo Norte, un sector más angosto, rodeado de montañas, al que se entra por la Boca del Diablo. Las condiciones cambian de un día a otro y de un tramo a otro, pero en general el viaje es tranquilo. Si querés conocer el lago en detalle, te recomendamos la nota sobre el Lago Argentino.
Catamaranes: por qué son estables
Toda nuestra flota está formada por catamaranes de casco de aluminio. Un catamarán apoya sobre dos cascos separados, lo que le da una base ancha y reduce el balanceo lateral, que es el movimiento que más mareo provoca.
| Catamarán | Pasajeros | Eslora | Año |
|---|---|---|---|
| Quo Vadis | 300 | 31,71 m | 2006 |
| Upsala Connection | 208 | 28,5 m | 2004 |
| Nueva León | 208 | 28,7 m | 2005 |
| Campbell | 184 | 26,4 m | 2024 |
| Patagonia Infinity | 162 | 24,45 m | 2008 |
Son barcos grandes para un lago, con salones cerrados, cafetería y cubiertas exteriores. Conocé cada uno en la nota sobre los catamaranes que navegan a los glaciares.
Cómo evitar el mareo en la navegación: consejos prácticos
Si sos propenso, estos hábitos marcan la diferencia:
- Elegí bien dónde sentarte. En el centro del barco y en la cubierta más baja es donde menos se siente el movimiento.
- Mirá el horizonte. Fijar la vista en las montañas o en la costa ayuda al cerebro a ordenar lo que siente el cuerpo.
- Salí a tomar aire. Las cubiertas exteriores son ideales: aire fresco, horizonte amplio y, de paso, las mejores fotos.
- Evitá leer o mirar el celular mucho tiempo seguido mientras navegamos por tramos abiertos.
- Desayuná liviano. Ni con el estómago vacío ni muy cargado. Evitá frituras y exceso de café antes de embarcar.
- Hidratate con agua durante el viaje.
- Si tomás medicación para el mareo, consultá antes con tu médico o farmacéutico cuál te conviene y en qué momento tomarla: casi todas funcionan mejor si se toman antes de embarcar.
Y si a bordo te sentís mal, avisale a la tripulación: está entrenada para ayudarte a encontrar el lugar más cómodo del barco.
¿Qué pasa si hay viento o mal clima?
En la Patagonia el viento es parte del paisaje. Nuestra política es clara: la navegación no se suspende por mal clima; ante un episodio extraordinario se evalúa según el caso. Eso significa que en días ventosos navegamos igual, con barcos preparados para estas aguas y tripulaciones que conocen cada rincón del lago.
Un día gris o ventoso no es un mal día para los glaciares: con cielo nublado el azul del hielo se ve más intenso. Lo importante es ir abrigado en capas y con un rompevientos.
La pausa en tierra también ayuda
Algo que tranquiliza a muchos pasajeros: no pasás todo el día arriba del barco. En la Navegación Todo Glaciares, después de recorrer los témpanos del Upsala y los glaciares Seco, Heim y Spegazzini, desembarcamos en la Base Spegazzini para caminar los senderos y las pasarelas, ver el Peineta desde los miradores y entrar al Refugio Spegazzini. Esa pausa en tierra firme ayuda a quien es sensible al movimiento.
En la Aventura Viedma pasa algo parecido: a los 40 minutos de navegación desembarcamos en la Bahía Cabo de Hornos para caminar hasta el mirador de la Bahía de los Témpanos antes de seguir hacia el glaciar.
Personas mayores, chicos y embarazadas
La navegación es apta para todas las edades: Todo Glaciares no tiene edad mínima y es 100% accesible. Con los chicos, lo que mejor funciona es tenerlos entretenidos mirando afuera, en cubierta y con abrigo. Si viajás con personas mayores, en nuestra nota sobre glaciares con adultos mayores hay consejos de ritmo y comodidad. Ante cualquier condición de salud particular, incluido el embarazo, consultá a tu médico antes de viajar.
Navegá tranquilo hacia los glaciares
El mareo no debería ser un motivo para perderte el Upsala y el Spegazzini desde el agua. Con un lugar bien elegido, la mirada en el horizonte y algo de aire fresco, la gran mayoría de los pasajeros disfruta el viaje sin problemas. Consultá la disponibilidad y tarifas vigentes en la página de la Navegación Todo Glaciares.
Preguntas frecuentes
¿Es común marearse en la navegación a los glaciares?
No es frecuente. El Lago Argentino no tiene oleaje oceánico ni mareas y los catamaranes son muy estables; solo con viento fuerte puede haber algo de movimiento en tramos abiertos.
¿Dónde conviene sentarse para no marearse en el barco?
En el centro del barco y en la cubierta más baja, que es donde menos se siente el movimiento. Mirar el horizonte y salir a tomar aire a la cubierta exterior también ayuda.
¿Conviene tomar algo para el mareo antes de navegar?
Si sos propenso, consultá con tu médico o farmacéutico qué medicación te conviene y cuándo tomarla; en general funcionan mejor si se toman antes de embarcar.
¿Se suspende la navegación si hay viento?
La navegación no se suspende por mal clima; ante un episodio extraordinario se evalúa según el caso. Los catamaranes y las tripulaciones están preparados para el viento patagónico.
¿Se pasa todo el día arriba del barco en Todo Glaciares?
No. La navegación incluye un desembarco en la Base Spegazzini, con senderos, pasarelas, miradores y el Refugio Spegazzini, lo que da una pausa en tierra firme.

