Ver glaciares en invierno desde El Calafate es posible: entre mayo y agosto la Navegación Todo Glaciares sale día por medio desde Puerto Punta Bandera. Son las mismas 7 horas de navegación hacia el Upsala y el Spegazzini, con desembarco en la Base Spegazzini, menos gente a bordo y montañas nevadas.
Navegamos el Lago Argentino desde 1980 y lo hacemos también en los meses fríos. Esto es lo que vemos cada invierno desde el puente y lo que conviene tener resuelto antes de reservar.
¿Opera Todo Glaciares en invierno?
Sí. De mayo a agosto la excursión pasa a salir día por medio; de septiembre a abril tiene salidas diarias. El horario es de 8:30 a 16:00, y en junio y julio en general se atrasa una hora, de 9:30 a 17:00. El recorrido no se acorta por ser invierno:
- Cruce de la Boca del Diablo, el estrecho natural que abre el paso hacia el brazo norte del lago.
- Navegación entre los témpanos desprendidos del Glaciar Upsala y vista del frente del Upsala, un glaciar de 765 km².
- Glaciar Seco, colgado en la ladera sin llegar al agua, y Glaciar Heim.
- Glaciar Spegazzini, el más alto del Parque, con paredes de hasta 135 m sobre el lago.
- Desembarco en la Base Spegazzini: senderos, pasarelas, miradores con vista a los glaciares Spegazzini, Heim y Peineta, y Refugio Spegazzini.
Sobre el clima, la política es la misma en todas las estaciones: la navegación no se suspende por mal clima; ante un episodio extraordinario se evalúa según el caso.
Cómo se ven los glaciares en invierno desde el barco
El invierno cambia la paleta del paisaje más que el hielo en sí. Lo que más nos comentan los pasajeros de esta época:
- Nieve hasta abajo. Las montañas que rodean la Bahía de los Glaciares quedan blancas casi hasta la costa y el contraste con el agua oscura del lago es fuerte.
- Un azul más intenso en días nublados. Con cielo cubierto no hay reflejos que encandilen y el azul del hielo compacto se nota más en las grietas y en los témpanos. Si te interesa el porqué, lo explicamos en por qué el hielo de los glaciares es azul.
- Sol bajo todo el día. A esta latitud el sol de invierno no sube mucho: la luz llega rasante, alarga las sombras y le da relieve a las paredes del Spegazzini.
- Bosque en reposo. Las lengas y los ñires pierden la hoja en otoño; a comienzos de mayo todavía puede quedar algo de rojo en las laderas.
Menos gente, más espacio para mirar
La temporada baja se nota a bordo. Hay más lugar en las cubiertas exteriores para fotografiar sin apuro y en los salones para volver al calor cuando el viento aprieta. La cafetería a bordo funciona durante la navegación, así que un café caliente entre glaciar y glaciar siempre está a mano.
En tierra pasa lo mismo: los senderos de la Base Spegazzini, las pasarelas de 350 m hasta el Mirador De Agostini y el mirador nuevo, más cerca del glaciar y más alto, se recorren con calma. El salón principal del Refugio Spegazzini, de 280 m², tiene un ventanal que mira de frente al Spegazzini; en invierno es el lugar donde casi todos terminan sentados con algo caliente en la mano. Si querés comer ahí, el Menú Refugio ofrece goulash de guanaco, cazuela de cordero o cazuela de lentejas y vegetales: platos pensados para el frío.
Qué ropa llevar para los glaciares en invierno
El frío cerca del hielo se siente más por el viento que por el termómetro. El sistema de capas funciona mejor que una sola prenda gruesa:
- Primera capa térmica que no sea de algodón.
- Abrigo intermedio de polar o pluma liviana.
- Campera cortaviento e impermeable por encima de todo.
- Gorro, guantes y cuello: en cubierta son lo primero que se extraña.
- Calzado cerrado con buena suela para los senderos de la Base, que pueden estar húmedos o con escarcha.
- Anteojos de sol: con nieve y agua el reflejo es fuerte aun con sol bajo.
Tenemos una guía más completa sobre qué ropa llevar a los glaciares según la estación.
El camino a Punta Bandera en invierno
Puerto Punta Bandera está a 47 km de El Calafate. En invierno el camino puede tener tramos con hielo o nieve, sobre todo temprano, y conviene manejar sin apuro si vas por tu cuenta. El transfer opcional, ida y vuelta entre tu hotel en El Calafate y Punta Bandera, te saca esa preocupación: con transfer, el día completo dura unas 10 horas. La terminal de embarque es propia, de 350 m², techada y calefaccionada, con sanitarios, enfermería y dos puestos donde Parques Nacionales vende la entrada al Parque, que no está incluida en la excursión.
La experiencia es 100% accesible también en invierno: elevador en el muelle de Punta Bandera, rampas llanas, muelle flotante en la Base Spegazzini y sanitarios adaptados en barcos y Refugio.
Si te quedás más días en invierno
Los días de salida navegás al Upsala y al Spegazzini; los otros días podés recorrer El Calafate con calma o mirar hacia el norte del Parque. La Aventura Viedma también sale en invierno desde El Chaltén, día por medio más los sábados, y tenemos una nota sobre cómo es el Glaciar Viedma en temporada baja.
Reservá tu navegación de invierno
Elegí un día de salida entre mayo y agosto según el calendario, comprá tu entrada al Parque con anticipación y abrigate en capas. Consultá la disponibilidad y tarifas vigentes en la página de la Navegación Todo Glaciares; nosotros nos ocupamos del resto.
Preguntas frecuentes
¿Qué días sale Todo Glaciares en invierno?
De mayo a agosto Todo Glaciares sale día por medio desde Puerto Punta Bandera; consultá el calendario de salidas. De septiembre a abril tiene salidas diarias. En junio y julio el horario en general se atrasa una hora: de 9:30 a 17:00.
¿El recorrido de invierno es más corto?
No. Es la misma navegación de 7 horas: Boca del Diablo, témpanos y Glaciar Upsala, glaciares Seco, Heim y Spegazzini, y desembarco en la Base Spegazzini, con vista al Peineta y acceso al Refugio.
¿Se suspende la navegación por frío o mal tiempo?
La navegación no se suspende por mal clima. Ante un episodio extraordinario, la situación se evalúa según el caso.
¿Qué conviene llevar para navegar en invierno?
Ropa en capas, campera cortaviento e impermeable, gorro, guantes, calzado cerrado y anteojos de sol. En cubierta el viento hace sentir más frío que en el pueblo.


