Los glaciares del Parque Nacional Los Glaciares se pueden visitar todo el año: de octubre a abril los días son largos y el clima más templado; de mayo a septiembre el hielo luce en su máximo esplendor con menos visitantes. No hay una época “mala” — hay estilos distintos de viaje. Navegamos estas aguas desde 1980; esto es lo que aprendimos.
Verano (diciembre a febrero): días eternos
Hasta 17 horas de luz, temperaturas de 5 a 20 °C y el parque a pleno. Es la época de mayor actividad del hielo: el calor aumenta los desprendimientos, el espectáculo que todos esperan. Contra: más viento y más gente — conviene reservar con anticipación.
Otoño (marzo a mayo): el secreto de los fotógrafos
Los bosques de lenga y ñire se vuelven rojos y dorados contra el azul del hielo. Menos viento que en verano, tarifas más tranquilas y una luz dorada única.
Invierno (junio a agosto): el hielo en su esplendor
La temporada menos conocida y, para muchos, la mejor: el frío intensifica el azul del hielo, el aire es más transparente, hay amaneceres sobre el lago desde el barco y muy pocos visitantes. Las navegaciones siguen operando (Todo Glaciares sale los días pares de mayo a julio) y los salones calefaccionados hacen el viaje confortable a cualquier temperatura.
Primavera (septiembre a noviembre): el despertar
El parque renace: crías de guanaco, aves migratorias de regreso, picos aún nevados y buen equilibrio entre clima, luz y tranquilidad.
Entonces, ¿cuándo voy?
¿Primera vez y querés todo? Noviembre a marzo. ¿Fotografía? Abril o septiembre. ¿Sin multitudes y con el hielo más azul? Invierno. Cualquiera sea la época, la ropa en capas con cortaviento es obligatoria — el clima patagónico cambia en minutos. Mirá qué incluye cada salida en la guía de la mejor excursión de El Calafate o consultá la Guía del Parque.


