El Glaciar Upsala es uno de los más extensos de Sudamérica —765 km², más grande que la Ciudad de Buenos Aires— y el Glaciar Spegazzini es el más alto, con paredes de hielo de hasta 135 metros. A ninguno de los dos se llega por tierra: la única forma de conocerlos es navegando el Lago Argentino.
Glaciar Upsala: el coloso
Nace del Campo de Hielo Patagónico Sur y baja al Brazo Norte del Lago Argentino en un frente que fue de los más grandes de Sudamérica. Su nombre homenajea a la universidad sueca que financió los primeros estudios glaciológicos de la zona (1908). Es también un termómetro del cambio climático: su retroceso de las últimas décadas lo estudian científicos de todo el mundo, y los témpanos gigantes que desprende —esculturas flotantes de azul intenso— son parte inolvidable de la navegación.
Glaciar Spegazzini: las murallas de hielo
Debe su nombre al botánico italiano Carlos Spegazzini. Sus paredes de hasta 135 metros (el doble del Perito Moreno) cierran la Bahía de los Glaciares junto a los glaciares Seco y Heim. A diferencia del Upsala, se mantiene estable — una rareza que lo vuelve aún más valioso.
La Base Spegazzini y el refugio
Frente al glaciar, la Base Spegazzini es el único punto de desembarco de la navegación: senderos accesibles entre bosque nativo, el Refugio Spegazzini (inaugurado en 2019) con gastronomía y vista directa al hielo, y desde diciembre de 2024, las nuevas pasarelas con el Mirador De Agostini — una obra que La Nación e Infobae destacaron como hito del turismo sustentable en la Patagonia.
¿Cómo se visitan?
Con la Navegación Todo Glaciares: 7 horas desde el Puerto Punta Bandera (47 km de El Calafate), cruzando la Boca del Diablo y navegando entre témpanos hasta los frentes del Upsala y el Spegazzini, con tiempo en la base y su refugio. Salidas diarias de agosto a abril, días pares de mayo a julio; excursión 100% accesible y sin edad mínima. Si estás armando tu viaje, empezá por la guía de la mejor excursión de El Calafate y la Guía del Parque Nacional.


